Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2020

Navegando entre beso y beso (poesía)

      Navegando entre beso y beso        ¡Qué rizada se pone la mar,       se delira, se  ama y se sueña, se sueña despierto y se vuelve a soñar!     Navegando entre beso y beso.     ¡Qué rizada se pone la mar     cuando el gorrión se derrite    y la paloma empieza a volar!   Navegando entre beso y beso.    ¡Qué rizada se pone la mar   cuando las  amada  paloma  te devora para recompensar!    Navegando entre beso y beso.    ¡Qué rizada se pone la mar !          Afortunado es el marinero que entre dos besos puede navegar! José Enrique Oti García.

Diego Rivera

 

Las cosas del querer (poesía)

       ¿Has sentido la brisa del mar acariciar tu tez de amor embriagada?      ¿Has sentido lo que se siente?  Se siente que sin ella no eres nada.   ¿Has visto la fuerza de la ternura    escondida bajo una sonrisa pura?          Esa sonrisa te enamora,     y te lleva al borde de la locura.   ¿Has sentido la voz de una sirena       diciendo: te quiero, loquito.    Esa voz te sumerge en una mar donde te ahogas poquito a poquito.    ¿Has visto cómo llega al cielo    una angelito que se hizo mujer?    Lo más bonito es el dulce vuelo,    un vuelo que nunca soñarías ver.   ¿Has visto en tu amada una diosa,  o el Edén en los labios de es a mujer  Si lo has visto, has visto ese arco iris donde se esconden las cosas del querer. José Enrique Oti García.

Genios de la pintura

 

Maldiciendo (poesía)

    Maldita sea la ingente distancia que separa tu aliento de mi aliento,   maldita sea porque me sumerge    en  el más asolador abatimiento.   Malditos sean los inevitables celos     que surgen en algún momento. Malditos sean los campos sembrados con palabras que no venían a cuento. Maldito sea el pesar que desgarra  con sus sus cuchillas afiladas.  Maldita sea esta triste soledad que añora dulces horas pasadas. Maldito sea el caprichoso mañana   si tu ya no formas parte de él.  Maldito sea porque se burlaría    de quien a tu cariño fue fiel. José Enrique Oti García.

La pintura en el siglo de oro neerlandés

 

Símbolos sexuales de la historia del cine

 

Fresas salvajes (versos)

Vi en  mi reina fresas salvajes . Vi deliciosos frutos celestiales. Vi una preciosa ave del paraíso. Vi mieles delicadas, sensuales. Fresas salvajes eran sus senos que saboreé en la madrugada. Mis pensamientos eran ensueños cuando de pasión me embriagaba. Dulces frutos celestiales los besos que en mi sana locura le robaba. Mis pensamientos eran ensueños cuando sin ser mía la devoraba. Bella ave del paraíso era su cala, cala con agua limpia, cristalina. Mis pensamientos eran ensueños cuando su talle era mi doctrina.   De terciopelo eran las caricias que se perdieron en mi almohada. Mis pensamientos eran ensueños en soledad de amor sembrada. Vi en mi reina fresas salvajes. Vi deliciosos frutos celestiales. Vi una bella ave del paraíso. Vi mieles sensuales, angelicales. José Enrique Oti García.

No era una muñequita de cristal (poesía)

     En medio de una preciosa fantasía   me encontré con la dulce la realidad,      y la realidad era que la quería,  que la quería hasta la misma saciedad.     No era una princesa de cuento.   No era una muñequita de cristal, era la madre de la mar y del viento,  era una diosa con belleza sin igual.   No era sólo una preciosa mirada.  No era solo ternura, beldad, amor,    era un suspiro en la madrugada,    estaba echa de fuego abrasador.     Ahora cabalgo contradicciones,   contradicciones de amor y de amar.    Amar, amo a la reina de corazones,   amar, amo a quien no podría olvidar. José Enrique Oti García.

Lorenzo Lotto

 

Mary Cassatt

 

Soneto a una beldad (poesía)

        Y la beldad se hizo mujer.   Y salió de su Olimpo de cristal. Y la amé en medio de un vendaval.   Y fue mía en un nuevo amanecer. Y sus besos me hicieron verdecer.   Y se volvió lo divino lo carnal.   Y me dio su esencia angelical.  Y volamos juntos hasta fallecer. Y fue mimosa entre las mimosas. Y su delicadeza me hizo temblar.   Y gocé de sus caricias garbosas. Y juntos recitamos el verbo amar. Y unidos nos hicimos mariposas. Y de nuevo la he vuelto a soñar. José Enrique Oti García.

Frida Kahlo

 

Señora (poesía)

    Carabelas cargadas de suspiros. Carros de fuego tirados por deseo. Veleros surcando mares de pasión   hay en mis labios cuando la veo.  Enredaderas imagino sus manos. Colmenas de miel sus dos colinas.  Ambrosía en húmeda hondonada.  Terciopelo en sus manos divinas.   Imagino que los dos somos uno,   imagino que la enamoro, señora,   imagino que que volamos juntos, imagino que nos despierta la aurora.    Imagino que le entrego mi alma  cuando me da su esencia de mujer,  que surcamos un mar de azucenas  que la devoro y que se deja comer.   Es mi manera de vivir muriendo,   muriendo por su talle perfumado,     y viviendo para hacer realidad    lo que tantas noches he soñado. José Enrique Oti García.

El Greco