Si sigues amando a alguien que te amó y ya no te ama, es triste saber que está en otra cama, pero más triste era ver en su mirada que de su mor ya no quedaba nada.
Quien hace leña del árbol caído camina por la vida sin sentido. pues el ser humano, a no ser que sea un villano, no ayuda a enterrar a su hermano. José Enrique Oti García.
Comentarios
Publicar un comentario