Ella
Cuando las miradas son el manantial que recorre lo profundo de tu ser. Cuando en sus ojos veas el atardecer buscando la noche de lo informal. Cuando tenga una sonrisa celestial que te invite a un dulce fallecer. Cuando aparezca el grato estremecer que le pida a gritos aire vital. Cuando la noche brille en su pelo, te parezcan de plata los rayos de luna y entres en un mágico desvelo. Cuando veas que sus besos son tu fortuna, entonces sabrás que ella es tu cielo, y que como ella no hay ninguna. José Enrique Oti García.