Fábula para niñas y para niños - Winona, la mariposa burlona
-----------------------------------------------------------------------------------
En la tierra de de los animales vegetarianos, donde nunca entraran los humanos, había nacido Winona, una mariposa de alas de cristal, presumida, burlona y más echada para delante que un elefante. El choteo la llamaba, la ironía le encanaba y a todos de su belleza le hablaba, como aquel día que se subió en una tortuga con más años que Matusalén.
-A todo tren, a todo tren si quieres que nos llevemos bien!
La tortuga anciana le dijo de mala gana:
-Ya no respetas ni la edad, estás llena de maldad, Winona.
-Y de belleza, tortuga Ramona.
O cuando estuvo riéndose de topo Copo, un topo medio loco, loco de amor la topita Antoñita.
-¿Pero tú qué has visto en la topilla?
-Belleza, cotilla.
-¿Belleza? Que belleza vas a ver tú si eres un cegato y no sabes a ciencia cierta si es una topilla o es un pato. Belleza es la mía, belleza que deslumbra, belleza que la noche alumbra.
-Vete con tu belleza a otra parte, pesada, que para mí no vales nada.
Estuvo semanas riéndose de los los animales, de todos y de todos modos, hasta el día en que se encontró con la serpiente Vicente.
-¿Has visto a una mariposa mas hermosa que yo libando en una rosa?
-La verdad es que no, y mira que he visto mariposas hermosas.
-¿Y has visto a una mariposa reírse de una serpiente repelente?
La serpiente Vicente le respondió, medio hablando, medio silbando:
-Ya puedes empezar, ríete de mí cuando quieras que no me voy a enfadar.
Winona dijo con voz burlona:
-Sé que no digo nada nuevo, pero tienes cara de huevo.
-Tengo, y como tú, de un huevo vengo, pero también tengo lengua viperina, cuidado conmigo vecina.
La mariposa se estaba empezando a poner nerviosa porque la serpiente era muy inteligente.
-Tú no sabes lo que dices, serpiente toca narices.
-Y capullo, también has sido capullo, tú también tienes lo tuyo.
Winona ya estaba muy enfadada, pues había salido a torear y por primera vez estaba siendo toreada.
-¡Capullo tu madre por juntarse a tu padre!
-No, capullo tú, y oruga, eres el resultado de una metamorfosis. Antes de ser hermosa eras más fea que una arruga.
Como sabía que era verdad lo que decía y no sabía que replicar, rio por no llorar y habló por hablar.
-Serpiente hiriente, eres un ser repelente.
Vicente volvió a hablar y la acabó de calentar.
-Mariposa que acaba caliente no se vuelve a reír
del diferente.
Y no, Winona nunca más de nadie se rio.
Moraleja: Si te ríes de los demás mucho rato, tarde o temprano te vas a encontrar con la horma de tu zapato.
José Enrique Oti García.


.png)
-fotor-bg-remover-20260119212746.png)



Comentarios
Publicar un comentario