Muñequita de cuento (soneto, poesía)
Las palabras que salían de su boca
eran como calandrias hechiceras
que anidaban en blancas escaleras
de la cabeza que volvía loca.
Tenían la picardía que provoca
que nazcan pasiones barriobajeras,
donde anidan las caricias primeras,
caricias con que la yegua se desboca.
Habla con él agraciada felina
si necesitas sentir un aliento,
si necesitas matar la rutina.
Podéis habar de cualquier momento
en que fuiste su lujuria divina,
en que fuiste su muñequita de cuento.
Quique.

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