----------------------------------------------------------------------------------- En la tierra de de los animales vegetarianos, donde nunca entraran los humanos, había nacido Winona, una mariposa de alas de cristal, presumida, burlona y más echada para delante que un elefante. El choteo la llamaba, la ironía le encanaba y a todos de su belleza le hablaba, como aquel día que se subió en una tortuga con más años que Matusalén. -A todo tren, a todo tren si quieres que nos llevemos bien! La tortuga anciana le dijo de mala gana: -Ya no respetas ni la edad, estás llena de maldad, Winona. -Y de belleza, tortuga Ramona. O cuando estuvo riéndose de topo Copo, un topo medio loco, loco de amor la topita Antoñita. -¿Pero tú qué has visto en la topilla? -Belleza, cotilla. -¿Belleza? Que belleza vas a ver tú si eres un cegato y no sabes a ciencia cierta si es una topilla o es un pato. Belleza es la mía, belleza que deslumbra, belleza que la noche alumbra. -Vete con tu belle...