Ojalá la vida no fuese un camino con cuestas arriba con trabajo y con cuestas abajo sin trabajar. Ojalá el amor no fuese un peregrino que llega para volverse a marchar. Ojalá tus besos me sepan a vino por que hoy, hoy me quiero emborrachar.
Quien hace leña del árbol caído camina por la vida sin sentido. pues el ser humano, a no ser que sea un villano, no ayuda a enterrar a su hermano. José Enrique Oti García.
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