Si desearla es pecar él va seguir pecando, si pecar lo va a condenar se va a seguir condenando. Pues cada día le dice te quiero bajo un avellano florido, para después comerla a besos hasta que pierde el sentido.
En sus brazos alza el vuelo. hasta lo más alto de la loma, en sus brazos llega al cielo volando cómo una paloma. Abre los ojos y ella no está, hace años que la ha perdido, pero el soñador sigue soñando que vuelve a ser su marido.
Quien hace leña del árbol caído camina por la vida sin sentido. pues el ser humano, a no ser que sea un villano, no ayuda a enterrar a su hermano. José Enrique Oti García.
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