En el primer amor, la primera vez, se ama como si fuese la última, y en el último amor, cómo si fuese la vez primera, y es que en el amor siempre es primavera.
Quien hace leña del árbol caído camina por la vida sin sentido. pues el ser humano, a no ser que sea un villano, no ayuda a enterrar a su hermano. José Enrique Oti García.
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