Viejo loco (poesía)
Desaprendiendo lecciones con su mano tocó la luna. Estaba soñando, el viejo lo sabía, mas bendijo su fortuna. Ya no desgranaba sombras en medio de la dehesa, ahora desgranaba suspiros de la más bella princesa. Ya su mano no temblaba al perderse en su cintura, ya su boquita de fresa lo llevaba a la locura. Ya su aliento era caricia en su piel aterciopelada, el momento era irrepetible, después de ella no habría nada. El viejo loco estaba en el cielo. y no quería de las Alturas bajar. Era tan hermosa la paloma que del sueño no quiso despertar. José...