Morena Eres una paloma torcaz, morena. entre arrumacos yo te comía como si fuera preciada ambrosía, como si fuera una magdalena. Eres una garza real, morena. Yo te comía de noche y de día, tú disfrutabas y me correspondías con una maravillosa faena. Eras una bella calandria, morena. a la que a caricias apalizaba, bajo la luz de la luna llena. Fuiste paloma que enamoraba y que me olía a hierbabuena. Pena que solo contigo soñaba. José Enrique Oti García.