De crio he mandado besos envueltos en rimas infantiles, en rimas inocentes, en rimas pueriles. De adolescente he mandados besos envueltos en dulces poemas de amor, que hablaban de lo sueños de un ruiseñor. De mayor he mandado besos envueltos en cartas con poesías hermosas, que hablaban de caminos sembrados de rosas. De maduro he mandado besos envueltos en sonetos, en poemas, en rimas, con los que subí a colinas y bajé de cimas. De viejo mando besos envueltos en versos joviales, en versos gratos, mas son versos que ya no le interesan ni a los gatos. José Enrique Oti García.